Consumo de sustancias psicoactivas:

A través de un proceso de recuperación profesional, atendemos a personas que presentan un abuso en el consumo de sustancias psicoactivas. De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud (OMS) estos daños de manera general son:

  1. Comorbilidad con otras enfermedades: El consumo puede contribuir a generar una enfermedad mental.Su uso continuado puede generar cambios en el funcionamiento cerebral ocasionando que la persona sea más propensa a presentar alteraciones psiquiátricas y a padecer un trastorno mental. De igual forma, la dependencia al alcohol puede fomentar la aparición de síntomas asociados con casi cualquier trastorno psiquiátrico, que puede remitir o persistir después de la abstinencia. De manera sistémica el consumo de drogas y alcohol aumenta la probabilidad de padecer otro tipo de enfermedades, por ejemplo, el alcohol facilita que la persona presente una condición de hipertensión y diabetes.
  2. Desajustes neuroquímicos en el cerebro: Con el consumo de drogas se producen cambios neuroquímicos y funcionales permanentes en el cerebro de quien la consume, por ello, se pueden producir alteraciones neurológicas y problemas neurodegenerativos.
  3. Trastorno mental y del comportamiento secundarios al consumo: El consumo continuado de sustancias psico tóxicas altera la percepción del mundo en general, se presentan alucinaciones auditivas, visuales o táctiles, hay un descontrol en el manejo de las emociones, ocasionando cuadros de agresividad, intolerancia a la frustración, depresión, angustia, ansiedad, pensamientos erráticos, suicidas y catastróficos, etc.
  4. Problemas respiratorios: Los efectos secundarios de algunas sustancias incluyen dolores en pecho, pulmones o depresión respiratoria. Existe el riesgo de presentar frecuentes cuadros de neumonía y serios problemas pulmonares, como el cáncer de pulmón, o la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC).
  5. Problemas cardiovasculares: Las drogas alteran el funcionamiento normal del corazón. Se produce una variación de la presión arterial que puede llegar a ocasionar un infarto al miocardio, trombosis, alteraciones en los vasos sanguíneos y otros problemas cardiovasculares.
  6. Defectos en el embarazo: El abuso de sustancias psicoactivas deteriora la salud tanto de la madre como del producto en gestación, por lo que el consumo de sustancias psicoactivas de mujeres gestantes se ha relacionado con frecuencia a bebés prematuros o poco desarrollados, propicia que se presenten defectos de nacimiento y problemas de aprendizaje, entre muchas otras consecuencias negativas.
  7. Alteración del estado de ánimo: Se hacen evidentes, principalmente en las horas posteriores al consumo cuadros de agresividad, ansiedad, depresión, etc. A largo plazo la personalidad de quien la consume puede verse afectada.
  8. Ansiedad e insomnio: Es habitual para las personas que consumen drogas, que con frecuencia presenten cuadros de ansiedad y alteraciones en el ciclo del sueño-vigilia. Por ejemplo, el éxtasis y la cocaína pueden generar cuadros de ansiedad nocturna o pesadillas.
  9. Aislamiento: Es una consecuencia directa del abuso de drogas, los consumidores pueden llegar a vivir por y para la droga interesándoles poco o nada lo demás. De esta manera, dejan de lado, a su familia, pareja, amigos y así mismos. Olvidándose de su higiene, salud y apariencia física, así poco a poco el consumo los va alejando tanto de las personas como de las actividades que antes les eran habituales, llegando a presentarse el consumo en solitario.
  10. Problemas familiares, relacionales y sociales: Son bastante frecuentes en diferentes áreas de la vida del consumidor, independientemente del tipo de drogas que se consuman, pudiendo llegar a deteriorarse de manera importante sus relaciones familiares, de pareja, y sociales al grado de perder la salud, amistades e incluso el trabajo.