En  la clínica ASERA A.C. tratamos diversos transtornos emocionales dentro de los cuales se pueden mencionar los siguientes:

Adicción a redes sociales:

La adicción a las redes sociales se vincula a la mayoría de jóvenes que tienen carencias emocionales y acaban supliéndolas mediante las redes sociales o perfiles irreales. El problema ocurre cuando se detecta que se dejan de lado el resto de las obligaciones propias de una vida social normal (estudiar o trabajar, hacer deporte u otras aficiones, salir con amigos o relacionarse con la familia).

Estudios recientes han demostrado que el abuso de las redes sociales provoca alejamiento del entorno de la vida real, provoca niveles altos de ansiedad, afecta a la autoestima y puede ocasionar la perdida de la capacidad de autocontrol.

Ingobernabilidad en adolescentes

La ingobernabilidad es una característica que suele presentarse en algunos adolescentes y consiste en la desobediencia de las normas de comportamiento básicas presentando excesiva rebeldía, insolencia, descontrol, agresividad y un total rechazo hacia los símbolos de autoridad (padres, maestros, etc.). Esta condición es el preámbulo para que los jóvenes adopten otras conductas autodestructivas, como el consumo de alguna droga o asuman conductas de riesgo físico. Por ello, es importante que esta etapa de desarrollo sea atendida en forma oportuna y profesional, antes de que sus consecuencias sean irreversibles.

Depresión

La depresión hace alusión a un trastorno del estado de ánimo caracterizado por sentimientos de infelicidad, abatimiento, o desvitalización, entre otros. Puede tratarse de una problemática transitoria o permanente, y es capaz de generar una interferencia en diversos ámbitos de la vida de la persona (entorno profesional, actividades lúdicas, tareas cotidianas, etc.). La depresión es una circunstancia que puede llegar a originar un alto nivel de angustia, un continuo sentimiento de irritabilidad que puede afectar la calidad de las relaciones interpersonales, así como un descenso en el interés o en la capacidad de disfrute de las distintas actividades que antes resultaban gratificantes para la persona. Todos estos aspectos pueden contribuir a que se agudice la depresión.

Dependencia y codependencia emocional

La codependencia emocional, de igual manera que ocurre con la dependencia emocional, es sinónimo de una relación dañina, donde una persona debido a las características disfuncionales de su personalidad depende de otra persona para ser feliz, y usa a ésta para que llene el vacío que siente en su vida. Es incapaz de dar marcha atrás, pese a que su situación es conflictiva y no tenga futuro.

 La dependencia emocional ocurre en uno de los miembros de la pareja, sin que el otro tenga qué ser dependiente. Los individuos dependientes manipulan a su pareja para beneficiarse de su escasa autonomía, su nula capacidad de empoderamiento y su baja autoestima. Por lo que la codependencia emocional tiene lugar cuando un miembro de la pareja es adicto a la dependencia de su pareja y, por tanto, a la necesidad de ayudarle y preocuparse por su bienestar. En este tipo de relaciones los dos miembros de la pareja sufren daño emocional y mental, llegando en algunos casos incluso a daños físicos, provocando una perdida de su amor propio y autoestima.

Pensamientos suicidas

A lo largo de la vida diversos eventos pueden producir un dolor a una persona como por ejemplo: la muerte de seres queridos, la vivencia de abusos sexuales, físicos y psicológicos, la sensación de culpa ante la responsabilidad (real o no) de un hecho como un accidente de tráfico, perder todo por lo que has luchado, combatir en una guerra o la perspectiva de soportar de manera prolongada o crónica una enfermedad o trastorno invalidante (sea físico y psíquico). En algunos casos, el dolor sufrido es tal que la persona no es capaz de hacerle frente, sintiendo un nulo control sobre su vida y llegando a creer que no puede hacer nada para mejorar su situación, en definitiva pierden la esperanza. En este contexto no es raro que la persona piense en una salida definitiva para acabar con este sufrimiento, pudiendo surgir la idea de atentar o acabar con su propia vida.

Celotipia

La idea de perder a la persona amada puede resultar dura y difícil de aceptar, siendo algo que produce malestar, angustia y miedo, en algunas personas, este deseo de mantener la relación con la persona amada puede transformarse en posesividad, temiendo de forma constante que les dejen por otra persona y creyendo en base a este miedo que la pareja les está engañando con otra u otras personas. Dentro de este grupo de personas hay algunas que piensan y sienten que se les está engañando, estos  pensamiento se dan de manera persistente y rígida, apareciendo aun cuando existan pruebas de lo contrario, pudiendo provocar problemas graves en la relación, comportamientos controladores e incluso violencia hacia la persona amada o sus posibles amantes.

 
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